
Este galardón como Mejor Anchoa 2024, otorgado por la Cofradía de la Anchoa de Cantabria, avala el compromiso de Conservas Catalina con la calidad suprema. Tras 25 años de oficio, este premio en la Feria de la Anchoa de Santoña reafirma lo que nuestros clientes ya saben: el respeto por la materia prima y el sobado artesanal marcan la diferencia. No es solo una conserva, es la mejor representación del Cantábrico en su mesa.
El secreto de la intensidad de Catalina reside en su maduración reposada en bodega. Los bocartes, tras ser descabezados, inician una estancia en salazón de entre seis y nueve meses, tiempo vital donde la pieza desarrolla su aroma y textura característica. Una vez alcanzado el punto óptimo, las manos artesanas de Santoña proceden al soba mano: una limpieza individual donde se retira la piel y el exceso de sal con extrema delicadeza. Finalmente, cada filete se seca y se envasa de forma manual, bañándolo en un aceite de oliva que protege su integridad y frescura hasta llegar a tu mesa.
